sábado, 31 de marzo de 2012

Una mañana que revela

Poco a poco tomo conciencia del mundo exterior. Estoy acurrucada entre las sábanas, con el edredón protegiéndome del frío y con mi cabeza sobre una blanda almohada blanca. Poco a poco abro los ojos y me veo rodeada por las cientos de sonrisas que cuelgan en los pósteres de mi cuarto, algunas de ellas famosas en el mundo entero y otras más modestas, sólo valorables a unos pocos. Miro mi reloj-despertador rojo sangre y caigo en la cuenta de que voy a llegar tarde. Así que ni me molesto en salir de la cama. Si voy a llegar tarde e interrumpir a mi "querido" profesor de lengua a mitad de una explicación, prefiero disfrutar un poco más de la seguridad de mi refugio y llegar a la hora siguiente al instituto. Pero por desgracia el hambre apremia y me tengo que levantar a desayunar. Así que salgo de la cama, me pongo las zapatillas, hago una parada en el baño y ataco el frigorífico. Con una manzana en la boca y una rebanada de pan de molde en la tostadora, leo la nota que me ha dejado mi madre sobre la encimera: "Haz la cama y no llegues tarde. Besos, mamá" Y con esta simple nota me doy cuenta de todo lo que significa mi madre para mí. Y con esa simple nota descubro cuánto la quiero y cuán necesaria es para mí.

¡¡¡Empezamos!!!

Esto se me ocurrió porque siempre me ha gustado escribir, pero nunca he tenido un lugar fijo. Mis redacciones andan perdidas en cuadernos olvidados y en hojas sueltas sin dueño, que a saber dónde han ido a parar. Hasta que mi madre se cansó de que fuera dejando mis "obras de arte" (como dice ella, a mí no me lo parecen) por ahí sin preocuparme, y me recomendó que las pasara al ordenador. Pero decidí que no sólo las escribiría para mí, guardadas en una carpeta de mi usuario, si no que prefería compartirlas con todo aquel que quisiera leerlas. Y así llegó la inspiración, y la creación de este blog. Por lo tanto, te animo a que leas con tranquilidad y a que me comentes todo lo que se te ocurra, tanto para criticarme y corregirme las faltas de ortografía (muy a mi pesar, las cometo a montones) como para felicitarme por mi trabajo. Así que... ¡Que empiece el viaje por un mundo de nubes blancas y cielo azul!